Nuestra historia
A finales de la década de 1940, en el corazón de Cesena, Attilio Babbi comenzó a crear los primeros ingredientes para el helado artesanal. En 1952 fundó la empresa confitera Babbi, dedicada a la producción de conos, barquillos y preparados para maestros heladeros.

Nuestra historia
Un viaje de más de setenta años
Era 1952 cuando, en el corazón de Cesena, Attilio Babbi dio vida a su empresa. Comenzó con la producción de conos y obleas para helado, fruto de un saber artesanal transmitido con esmero y de una dedicación que se convertiría en el sello distintivo de la marca. A su lado, su hijo Giulio contribuyó al crecimiento del negocio, llevando los productos Babbi más allá de las fronteras de Romaña.
En los años siguientes, la intuición de aprovechar los meses de invierno para iniciar una nueva línea de producción dio lugar a la división de confitería. Allí nacieron los icónicos Barquillos Viennesi y Waferini: pequeñas obras maestras de fragancia y armonía, hoy conocidas en todo el mundo y símbolo de una excelencia con raíces profundas.
La historia continuó con la tercera generación – Carlo, Gianni y Piero – que consolidó y amplió la gama, introduciendo nuevos ingredientes para la heladería artesanal y llevando las Especialidades de Confitería Babbi a un público cada vez más internacional. Hoy, la cuarta generación – Andrea, Carlotta, Chiara, Filippo y Paolo – custodia con pasión el legado familiar, continuando la fusión de artesanía, innovación y sostenibilidad con la mirada puesta en el futuro.
La apertura a los mercados internacionales llevó a la inauguración de la filial de Barcelona en 2006, seguida de la de Alemania en 2019 y, en 2025, por Babbi Middle East en Dubái. Hoy Babbi está presente en más de 70 países, llevando a todas partes la misma pasión que movía al abuelo Attilio: transformar ingredientes sencillos en momentos de placer auténtico, para compartir con quienes más quieres.










